Liberación del estrés emocional: cómo controlar el estrés con un toque en la frente
Una técnica de kinesiología aplicada que puedes hacer tú mismo en 5 minutos – y por qué funciona neurológicamente
Estrés que permanece en el cuerpo
Todos hemos experimentado esa sensación: un momento de tensión intensa -una discusión, una mala noticia, una situación que nos desborda- e incluso horas después el cuerpo sigue «encendido». Tenemos la cabeza en otra parte, los músculos tensos, dormimos mal.
Lo que ocurre en esos momentos no es sólo psicológico. Es fisiológico. El sistema nervioso ha pasado al modo de lucha o huida y aún no ha encontrado la señal para desconectarse.
La Liberación del Estrés Emocional – ESR – es una técnica sencilla, enseñada en muchas modalidades de kinesiología, que ayuda al sistema nervioso a salir de ese estado. Y se hace con un gesto mínimo: apoyando una mano en la frente.
La base neurológica
Los puntos utilizados en la ESR están situados en las prominencias frontales -las ligeras protuberancias óseas de la frente, aproximadamente a medio camino entre las cejas y la línea del cabello, en línea con los centros oculares-. En kinesiología, estos puntos se conocen como puntos neurovasculares o puntos Bennett frontales, y están asociados funcionalmente con el meridiano del Estómago.
La teoría neurológica es la siguiente: un ligero toque en estas zonas ayuda a redistribuir el flujo sanguíneo hacia el córtex frontal -la parte del cerebro responsable del pensamiento racional, la planificación y la evaluación- y lo aleja de las zonas del cerebro implicadas en las respuestas de alarma y pánico, como la amígdala.
Básicamente: ayudas a tu cerebro a pasar del modo reactivo al reflexivo. La respuesta al estrés se reduce. El cuerpo puede empezar a relajarse.
Cómo se hace
La técnica es muy sencilla. Puedes hacerla solo, sentado o tumbado, en cualquier momento.
Coloca los dedos de ambas manos sobre las prominencias frontales: las zonas ligeramente salientes de la frente, por encima de las cejas, en línea con las pupilas. Utiliza un toque muy ligero, casi una caricia. Siente la presión del contacto sin presionar.
Mientras mantienes las manos en esta posición, piensa en la situación que está creando el estrés. Deja que los pensamientos y sentimientos surjan de forma natural, no intentes bloquearlos ni analizarlos. Quédate con el pensamiento y el contacto. Imagínate en el cine viendo la película del episodio estresante en la pantalla.
Mantén la postura el tiempo que sea necesario: de 30 segundos a 5-7 minutos, dependiendo de lo profundo que sea el estrés. A menudo oirás uno o varios suspiros profundos espontáneos: es una señal de que el sistema nervioso está empezando a descomprimirse. En ese momento, respira profundamente de forma consciente y retira las manos.
Cuando es útil
La ESR es útil en todos esos momentos en los que el sistema nervioso está sobreactivado y no puedes «desconectar» mentalmente. Antes de una situación estresante: un examen, una conversación difícil, una cita importante. Después de un episodio de tensión intensa. Antes de dormir, cuando la mente no para de dar vueltas.
También es útil trabajar los recuerdos estresantes del pasado, es decir, los episodios que siguen «pesando» emocionalmente incluso después de algún tiempo. Si el recuerdo es complejo e incluye varios episodios, puede ser útil trabajar cada episodio por separado.
Por ejemplo, si el recuerdo sobre el que quieres utilizar esta técnica es muy estresante, como un largo periodo de enfermedad o estrés que se ha prolongado en el tiempo, divide toda la «película» en episodios, como si fuera una serie de Netflix. De este modo, puedes utilizar la técnica en un episodio cada vez, quizá en días diferentes, y hacer que el proceso sea más fácil y eficaz.
Una integración con la Ortopedia Sistémica
En mi práctica clínica, la ESR es una de las herramientas que utilizo cuando se pone de manifiesto que el componente emocional está contribuyendo al mantenimiento del dolor físico. Como en el caso de la chica con el cuello bloqueado tras la pelea de las vacaciones, trabajar el episodio estresante no resuelto fue una parte fundamental del tratamiento.
No es magia. Es la fisiología del sistema nervioso: el estrés no procesado mantiene un estado de activación muscular que puede contribuir al dolor crónico, las contracturas y las dificultades de recuperación. Reducir ese estado de activación forma parte del tratamiento, no es un añadido.
La ESR es una herramienta que puedes utilizar por tu cuenta. Pero si tu dolor físico tiene un componente emocional importante, puede merecer la pena explorar más a fondo esta conexión con un profesional.
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